domingo, 18 de marzo de 2012

Videoclips: sexo, religión y rock'n'roll

Se ha convertido ya casi en una costumbre que los artistas actuales nos sorprendan con símbolos o referencias religiosas en sus videoclips, no sin el acompañamiento de una leve polémica que suele favorecer la venta de singles y álbumes. No obstante, hace tan solo un par de décadas la primera artista que se atrevió con un contenido irreverente, sugerente y religioso, fue objeto de numerosas críticas e insultos por parte de la comunidad cristiana (que no es poca).
   Todos la conocéis. Proclamada muchas veces como la reina del pop, una joven e inmadura Madonna se atrevió a realizar un videoclip de tema y localizaciones religiosas, con una lectura muy sexual.
  ¿Queréis saber toda la historia que existe detrás de la poderosa producción de Like a prayer? ¡Primero echad un vistazo al vídeo!



   En cuanto a la realización del vídeo, Madonna asumió el liderazgo y obtuvo una clara demostración de cómo llegó a ganarse su título. Si unos pocos años atrás, en el ochenta y tres, Thriller unió el cine y la música en un perfecto género artístico, la cantante supo sacarle partido. Otros vídeos suyos anteriores a este ya se colocaron al frente de la vanguardia musical, pero con Like a prayer, primer sencillo del álbum del mismo nombre, Madonna quiso ir un paso más adelante. El vídeo posee un montaje muy delicado, con planos muy novedosos y un argumento muy osado. Y es en la historia que esconden las transgresoras imágenes dónde surgió la raíz del problema.
 
    A la Iglesia no solo le mosqueó la continua aparición de elementos religiosos en el vídeo. Porque, si os habéis parado un momento a analizarlo, nunca nadie antes se había aventurado a mostrar cruces ardiendo en  una pantalla. Incluso lo del santo negro ya era un poco fuerte para la época, lo creáis o no (estamos hablando de hace casi treinta años). Pero lo peor se ocultaba tras la ofensa visual, en el sentido del clip.



    Quizá Madonna fue la primera que retó al espectador a pensar, a reaccionar, a sentir con la música y las imágenes de acompañamiento. Muchos pensarán que la historia consiste en Madonna presenciando un asesinato del que culpan a un hombre negro. No se atreve a confesar la verdad por miedo, va a la Iglesia a buscar consejo divino, tiene una extrañas visiones y finalmente ayuda al hombre inocente, del que se enamora.
   Pues no. Todo eso aparece, claro que sí, pero la misma Madonna declaró que el sentido del vídeo era tratar de mostrar la semejanza entre el éxtasis religioso y el sexual. De ahí el beso al santo, las cruces ardiendo (la llama como símbolo de pasión), la ropa provocativa, las visiones de Madonna volando por el cielo mientras se contornea en un banco de la iglesia...


   Las reacciones fueron inmediatas y la iglesia la tachó de utilizar la religión para lucrarse (no tan lejos de la realidad). Otro grupo religioso incluso sentenció que tanta blasfemia debía ser condenada con la muerte.
    Además, la canción y la artista estaban contratadas por Pepsi para promocionarse en la campaña publicitaría de la compañía de refrescos. Esto no hay mucha gente que lo conozca, por eso os pongo aquí el anuncio, con muchas similitudes al videoclip.

   

    Se quiso iniciar un boicot contra la empresa, así que Pepsi no tuvo más remedio que retirar el ad de los medios para evitar asociamientos negativos. Se canceló la campaña, pero aún así Pepsi no vio perjudicados sus beneficios aquel año. Es más, incluso incrementaron.
   Madonna tampoco se quedó atrás, pues el clip se convirtió en uno de los más importantes de la historia. No solo por su carácter transgresor, también porque abrió las puertas a muchos artistas que, en consecuencia al gran éxito de la cantante, se enfrentaron a la censura y a los temas hasta entonces delicados. Si bien las libertades se ampliaron, también los abusos.

   De este modo, actualmente no hay ni un puñetero artista que no haga uso de la controversia para subirse al podio y muchos gracias a la indudable influencia de la ambición rubia.
  Uno de los habituales es, cómo no, Marilyn Manson. También otros grandes del rock y el heavy metal, como Metallica, le han echado narices al asunto y han enseñado al mundo su visión sobre la religión, aunque no con un contenido sexual.
     Entre las poderosas cantantes actuales, muy inspirada en la obra de Madonna, encontramos a Lady Gaga. De hecho, en su videoclip Alejandro que tanto dio que hablar, aparte de la homosexualidad y la lucha por la libertad sexual, se toca el tema del éxtasis religioso. Hay escenas suyas que recuerdan tanto a ese Like a prayer que solo le falta un coro gospel a sus espaldas para ser una reminiscencia de la gran ambición rubia (salvando las distancias).

 

   Con Lady Gaga necesitaría más de una entrada en el blog para analizar sus videoclips, simbolismo y su   estética. Además, ha creado algunas producciones muy grandiosas e insuperables a nada de lo que se puede encontrar hoy día.
Lady Gaga tragándose un crucifijo en Alejandro
   Os dejo con otro vídeo de esta diva, Judas, que causó un revuelo mediático previo a su estreno, pero que tras su lanzamiento oficial muchos religiosos tuvieron que tragarse sus propias palabras. El clip no está desprovisto de referencias y tensiones sexuales, a la par que la cantante se posiciona con una actitud muy leal, cariñosa e inocente hacia el personaje de Jesucristo.



    Esta claro que Madonna cambió el mundillo del videoclip y quizá también le dio algún que otro respiro al de la música en sí. Fue capaz de unir sexo y religión sin tapujos y salir airosa a pesar de las críticas, ya que Like a prayer se convirtió en uno de los videoclips más famosos de la historia.

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